La última vez que me compré lentes de sol de marca fue hace tres años, cuando mi papá amablemente me ofreció regalarme unos por los que moría en la navidad que antecedió a ese verano. Y la verdad, lamenté haberle hecho hacer tremendo gasto por un par de lentes que me robaron el verano siguiente. Me partió el alma. Desde entonces me sumergí en la búsqueda de los lentes "genéricos" más sofisticados, porque no existe nada peor que usar algo bamba, y que se note terriblemente que es bamba. Es decir, prefiero mil veces comprarme algo genérico y que no tenga la marca por ningún lado, a comprarme unos lentes que digan Gucci y que se note por todos lados que en realidad son Fucci. Nunca tanto, no?
El asunto es que conversando con un amigo que estudia medicina, me ha comentado sobre los peligros de los lentes genéricos, que no ofrecen una protección real contra los rayos ultravioletas y demás rayos cósmicos que puedan afectar tu visión. Todo porque las lunas son simples resinas oscurecidas, o en el peor de los casos, cristales ahumados que no ofrecen protección real, sino que todo lo contrario, friegan aun las cosas para cada uno. Me lo explicó más o menos así: Cuando uno está en la oscuridad, la pupila se dilata. Éstos lentes, crean oscuridad artificial, y obligan a tu pupila a dilatarse, abriendo el espacio por el que penetran los rayos; el cristal o las resinas por su parte, al no ofrecer protección real, no sólo no detienen los rayos, sino que como si fueran una lupa, los concentran! Osea, no sólo abren más la puerta para que pasen los rayos, sino que los intensifican!
Así que he empezado una firme campaña de compra de lentes, sean o no de una marca conocida, con protección UV, así que cero lentes de ambulante para mi y mi familia.
De ésta forma, he estado viendo en todas las tiendas con las que me he cruzado, unos maxi lentes que me queden simplemente beshos, que marquen mi delicado rostro y definan mi estilo archi chic (jajajajaja!), pero el asunto es que cuestan mucho! Y particularmente los que más me gustan... que superan los 300 dólares.
Jamás en mi vida se me va a ocurrir mencionar eso en casa, pero aquí en mi espacio personal... debería reflexionar... me los compro? O no me los compro? Esa es la cuestión.
sábado, 17 de enero de 2009
Lo hago, o no lo hago?
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1 comentarios:
Si te da el bolsillo ni lo pienses!!! hAY QUE CUIDAR LA VISTA mas en playa cuando hay tantos chicos para deleitarse a travéz de ellos no? (los lentes) jajajajaaa
besito!
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