Cuando empecé a trabajar, jamás imaginé que podría llegar a avanzar tan rápido, conocer a tanta gente ni aprender tanto de la vida y las relaciones laborales con otras personas. Tampoco imaginé que en casa me verían con otros ojos, que cuando hacemos las compras, yo incluya cosas extras al carrito sin recibir gruñidos ni miradas de "y eso quién lo va a pagar"?.
Nunca pensé que tendría la suerte de recibir el apoyo de amigos, y de darme cuenta de que muchos que no me apoyaban ahora se mueren de la envidia.
Nunca pensé que podría viajar, conocer otras realidades con la facilidad con la que ahora puedo hacerlo si es que quiero.
Pero tampoco pensé, que el dinero que he ido ganando, podría ayudar a que alguien en mi familia pudiera ser tratado en una clínica, y ser ayudado de forma real. Hasta ahora pensé que podía comprarme nuevas cosas, que podía vestirme con nueva ropa o usar nuevos lentes. Y hoy, eso me parece tan poco.
Y sin embargo, éste nuevo descubrimiento me da mucha más fuerza para seguir luchando, ahora más que nunca, no por mi solamente, sino por los míos.
sábado, 24 de enero de 2009
El apoyo en momento de necesidad
Etiquetas: apoyo familiar, autoestima, negocio propio, travelone
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario