sábado, 7 de marzo de 2009

Sabías que...

Que una persona no puede lamerse el codo.

... lo estás intentando, no?

Ja! Sí! Lo intentaste!!!

Un chistecito para comenzar. Es que el otro día estuve con los chicos después de unas charlas conversando y no sé cómo salió el tema, y al rato estuvimos como 7 personas intentando lamernos el codo como mongolos parados en la puerta del local! Jajaja. Terrible.

Durante la semana no ha sucedido en realidad demasiado, el trabajo que nunca es realmente rutinario está bajo control, he logrado adaptarme bien a éste verano, sabiendo bien a qué hora juntarme con personas interesadas y a qué hora esconderme del sol. Creo que he bajado un par de kilos por toda el agua helada que estoy tomando, aunque quizá eso sea una ilusión, porque parte de mi presupuesto ha sido destinado casi exclusivamente a FrioRicos de D'onofrio (cerca de ti, wiuuu wiuuu), de Caramelo con chocolateee! Osea, un vicio fatal.

Felizmente creo que he encontrado un buen ritmo, y debo decir que estoy bastante satisfecha conmigo misma. Sin embargo, cuando se lo comenté a un amigo que también trabaja en ésto, me dijo que el momento en que uno conseguía la satisfacción, era el momento preciso en el que uno debía de salir adelante con una nueva meta, siempre alejar y empujar los límites para no quedarse estancado en la vida. Porque el mundo da vueltas y vueltas, y de un momento a otro, gira más rápido que de costumbre, y podríamos caernos si no nos ponemos las pilas.

Así que en esas ando, fijándome nuevas metas. Ya les cuento exactamente cuáles serán puntualmente, una vez que las concrete para mi solita :D

Beso!